Cuando alguien busca cuánto cuesta una agencia de Google Ads, la respuesta más habitual que se encuentra es “depende”. Y es verdad: depende. Pero después de ese “depende” debería venir información concreta, y rara vez viene. Este post intenta llenar ese hueco.
Vamos a explicar los modelos de cobro que existen en el mercado, dar rangos reales por tamaño de cuenta, contar las señales de alerta más habituales, ayudarte a saber qué deberías preguntar antes de firmar nada y, al final, te contamos también cómo lo hacemos nosotros. No tiene mucho sentido escribir un post sobre transparencia y luego no aplicárselo a uno mismo.
Los cinco modelos de cobro que vas a encontrar
1. Comisión sobre la inversión publicitaria
Es el modelo más extendido en España. La agencia cobra un porcentaje del presupuesto que gestiona en Google Ads. Si inviertes 5.000 €/mes en publicidad y la agencia cobra el 12%, son 600 €/mes.
Los rangos habituales están entre el 10% y el 20%. Por debajo del 10% suele indicar agencias que trabajan con clientes muy grandes o que sacrifican calidad por volumen. Por encima del 20% suele aparecer en cuentas pequeñas donde el porcentaje no llega al mínimo viable.
Lo bueno: es sencillo de entender y escala con tu negocio. Si tu inversión crece, la agencia gana más, lo que en teoría alinea intereses.
Lo malo: crea un incentivo incómodo. Si la agencia cobra más cuanto más gastas, tiene un motivo objetivo para sugerirte que inviertas más, aunque no siempre sea lo que más te conviene. No estamos diciendo que todas las agencias hagan esto, pero es un sesgo que existe.
Letra pequeña habitual: casi todas tienen un mínimo mensual (por ejemplo, 350 € o 500 € aunque el porcentaje calculado sea menor). Y casi todas dejan fuera la inversión gastada en partidas que no gestionan ellas directamente.
2. Fee fijo mensual
Una cuota fija al mes, independientemente de cuánto inviertas. Para pymes pequeñas suele ir de 200 € a 500 € mensuales. Para empresas medianas, entre 500 € y 1.200 €. Para cuentas grandes con varios mercados, idiomas y miles de productos, puede subir bastante más.
Lo bueno: predecible, sin incentivos a inflar la inversión y permite negociar lo que está incluido con claridad.
Lo malo: si tu inversión es muy baja, puede salirte caro en términos relativos. Y si tu inversión cae temporalmente (estacionalidad, parón comercial), sigues pagando lo mismo.
3. Modelo mixto (fee + variable)
Una cuota fija mensual más un porcentaje de la inversión, o una cuota fija más un variable atado a resultados. Es bastante habitual en cuentas medianas y grandes porque equilibra previsibilidad con incentivo a hacerlo bien.
Los rangos varían mucho según el reparto entre fijo y variable, pero un esquema típico sería: fee fijo de 500-1.000 €/mes + un 5-8% sobre la inversión.
4. Pago por resultados (CPL, CPA, % sobre ventas)
Suena maravilloso: la agencia cobra solo si trae resultados. En la práctica tiene más trampas que ventajas en la mayoría de casos.
Por qué funciona poco: para que este modelo sea viable, la agencia tiene que estar muy segura de que va a generar resultados, lo que normalmente solo ocurre cuando ya hay un histórico de ventas claro, una atribución muy bien medida y un sector donde la conversión es directa y rápida. Es decir, justo en los casos en los que tú menos necesitas pagar por resultado.
Letra pequeña habitual: mínimos de inversión altos, permanencias largas, definiciones de “resultado” que incluyen cosas como “visita cualificada” o “lead” (que no es venta), comisiones del 20-40% sobre venta que en sectores con margen bajo no funcionan.
No estamos diciendo que sea siempre malo. Estamos diciendo que cuando alguien te lo ofrece como su modelo principal, conviene leer dos veces.
5. Setup inicial + cuota recurrente
Bastante habitual y, en general, sensato. Se cobra un coste inicial por la auditoría, el montaje de la cuenta, la configuración de seguimiento y la puesta a punto general (entre 300 € y 1.200 € según complejidad), y luego una cuota recurrente bajo cualquiera de los modelos anteriores.
Por qué tiene sentido: el trabajo del primer mes es muy distinto al de los meses siguientes. Hacer una auditoría completa, reestructurar la cuenta, configurar GA4, montar conversiones y armar la estrategia inicial puede llevar 30-50 horas de trabajo. Esconder eso dentro de la cuota mensual hace que el primer mes la agencia trabaje casi gratis (y eso siempre se nota en otra parte).
Resumen comparativo
| Modelo | Rango orientativo (España) | Ideal para… |
|---|---|---|
| Fee fijo pyme | 200 € - 500 €/mes | Presupuestos estables y controlados |
| Fee fijo mediana | 500 € - 1.200 €/mes | Cuentas con histórico o múltiples servicios |
| Comisión sobre inversión | 10% - 20% de la inversión | Presupuestos que escalan rápido |
| Modelo mixto | Fee 500-1.000 € + 5-8% inversión | Cuentas medianas/grandes que quieren equilibrio |
| Pago por resultados | Variable (leer contrato) | Casos muy concretos con conversión medible |
| Setup + cuota | 300-1.200 € setup + cuota mensual | Cuentas nuevas o reestructuraciones |
Por qué hay diferencias tan grandes entre agencias
Si pides tres presupuestos para gestionar la misma cuenta, te pueden llegar respuestas con un factor 3 o 4 de diferencia. No es casualidad ni timo: hay razones reales detrás.
Lo que más afecta al precio:
- Tipo de cuenta. Una cuenta de Shopping con feed de 5.000 productos da más trabajo que una cuenta de Search con cinco servicios. Una cuenta con Performance Max y Demand Gen activos requiere supervisión más continua.
- Mercados e idiomas. Una cuenta para España es una cosa. Para España, Francia y Alemania son tres cuentas distintas, con tres conjuntos de palabras clave, tres landings y tres mercados que vigilar.
- Qué entra y qué no entra. ¿Incluye landing pages? ¿Creatividades para Display? ¿Configuración de GA4? ¿Informes mensuales personalizados? ¿Reuniones semanales o solo trimestrales? Estas cosas no son detalles.
- Quién trabaja en tu cuenta. No es lo mismo que la lleve un senior con diez años de experiencia que un junior. El coste-hora de cada perfil es distinto y eso se refleja inevitablemente en el precio.
- Tamaño y reputación de la agencia. Una agencia grande tiene más estructura, más procesos y, sí, también más overhead. Una agencia pequeña puede ser más ágil y más barata, pero también más dependiente de personas concretas.
Señales de alerta
Después de muchos años en esto, hay patrones que se repiten:
Tarifas demasiado bajas. No es viable hacer un buen trabajo en Google Ads por cuatro duros. O hay un truco (gestión automatizada, sin atención personal, mínimo de inversión obligatorio) o vas a recibir un servicio mediocre. No hay magia que cambie eso.
“Solo cobramos si conseguimos resultados”. Lee dos veces el contrato. Casi siempre hay condiciones, permanencias o definiciones de “resultado” que cambian completamente lo que parecía un trato redondo.
Permanencias largas (más de tres meses). El sector tradicionalmente ha trabajado con permanencias de 6 o 12 meses. Lo entendemos: montar bien una cuenta requiere inversión inicial que la agencia quiere amortizar. Pero permanencias muy largas también esconden agencias que saben que su rotación de clientes es alta y se protegen con contratos.
No te dicen quién va a gestionar tu cuenta. El comercial que firma el contrato no es la persona que va a trabajar. Pregunta quién es el gestor, su experiencia, cuántas cuentas lleva en paralelo. Si te lo esconden o te lo dicen en vago, mala señal.
Reporting opaco o inexistente. Tu cuenta es tuya. Tienes derecho a saber qué se está haciendo, qué se ha cambiado y por qué. Si la agencia no es transparente con el reporting o accede a tu cuenta desde un MCC sin darte visibilidad real, hay un problema.
Te prometen primera posición o resultados concretos garantizados. Nadie puede garantizar resultados en Google Ads. Quien lo hace, miente o no sabe lo que dice.
Qué preguntar antes de firmar
Si estás evaluando agencias, estas son las preguntas que más información te van a dar:
- ¿Cómo me vais a cobrar exactamente y por qué ese modelo y no otro?
- ¿Qué incluye la cuota y qué se factura aparte?
- ¿Quién va a gestionar mi cuenta concretamente y cuántas cuentas lleva en paralelo?
- ¿Cómo es el reporting mensual? ¿Puedo verlo antes de firmar?
- ¿Cuál es la permanencia mínima? ¿Y si quiero salir, qué pasa con la cuenta?
- ¿La cuenta es mía o vuestra? (la respuesta correcta es: tuya, gestionada por ellos desde su MCC)
- ¿Habéis trabajado antes con mi sector? ¿Podéis enseñarme algún caso?
No hace falta hacer las siete a la vez. Pero las respuestas a esas preguntas te van a dar más información que cualquier presentación comercial.
Cómo lo hacemos en costeporclic
Para ser coherentes con todo lo anterior, te contamos también cómo cobramos nosotros.
Trabajamos con modelo mixto: un setup inicial que cubre la auditoría, la reestructuración de la cuenta y la configuración de medición; y una cuota mensual fija a partir del segundo mes, ajustada al tamaño y complejidad de la cuenta.
No cobramos sobre la inversión. Es una decisión consciente: no queremos que nuestros ingresos dependan de que tú gastes más. Queremos que dependan de que tú quieras seguir trabajando con nosotros mes a mes.
No tenemos permanencia más allá del mes en curso. Si en algún momento decides irte, te llevas tu cuenta (que es tuya, no nuestra) y se acabó. Eso obliga a que el trabajo que hacemos hable por sí solo.
Lo que incluye la cuota: gestión integral de campañas, optimización continua, informe mensual completo y una reunión periódica de revisión. El CRO de landing pages, las creatividades específicas para Display o las configuraciones complejas de medición se valoran aparte si entran en juego.
Si quieres saber qué te costaría exactamente tu caso, lo más sencillo es escribirnos y te lo decimos en una llamada. Sin compromiso.
Y para terminar
La pregunta no es realmente “cuánto cuesta una agencia de Google Ads”. La pregunta es “cuánto me cuesta a mí hacer las cosas bien”. Y esa respuesta cambia con tu inversión, tu sector, lo que ya tengas montado y lo que necesites que se haga.
Lo que sí podemos decir con cierta seguridad es esto: por debajo de 200 €/mes, no esperes un servicio que mueva la aguja. Entre 200 € y 1.200 €/mes vas a encontrar la inmensa mayoría de propuestas razonables para pymes españolas. Por encima, ya estamos hablando de cuentas grandes con necesidades específicas.
Y, sobre todo, no pidas presupuesto sin antes preguntar qué incluye. Tres ofertas a “1.000 €/mes” pueden ser tres servicios completamente distintos.